Ante todas las cosas, por encima de todas las religiones y
las patrias; Lo que soy es un mitómano. Venero a los iconos en blanco y negro,
tengo fe ciega en los videntes de la nada,
esos que pueblan mis paredes, esos que
mantienen hasta el final el silencio de sus voces en mis auriculares. Ya sabéis;
Ellos hasta arriba de heroína, Ellos hasta el culo de “María” o de otra de esas
droga con nombre de mujer.
Supongo que será porque en realidad soy muy “de pueblo”. A los
de provincias nos gustan las capitales, a los que no tenemos talento nos gusta
ver las fotos de Dylan con su pose de estrella. Somos así de mediocres, soy así
de mediocre. Kurt Cobain (en blanco y negro) toca su guitarra en mi cuarto y
Sabina habla por mí demasiadas veces.
Suena The End, por
enésima vez, respiro, escribo, respiro, transcribo. Huele a lo que huelen los finales, los
finales que acarician suavemente los principios de algo mágico. Los principios
que ya no cuentan, los principios que se superponen los unos a los otros. La
libertad por encima de todo y de todos. The
west is the best. Al oeste de mi dudas, al instante mis precipicios.
Respiro. Vuelvo a ser yo.
Hoy, me dicen, Jim Morrison cumpliría 70 años. Figura
magnética, inspiradora. Mito del rock y la poesía. Icono puesto en paredes y
carpetas hasta la saciedad. Alimento y pasto de todo tipo de mentes “outsiders”.
Si, lo admito, su mirada todavía tiene
algo de oscuro y de insultante que me hace difícil observarla en esas fotos icónicas
demasiado tiempo. Cada acorde es puro Blues, poesía y LSD. Es imposible volver
a escuchar nada parecido. “Imposible” me repito “Imposible”.
Pero lo extraño de todo esto, es que yo que soy incapaz de recordar
la fecha de cumpleaños de prácticamente nadie y escribo sobre Jim Morrison.
Santísima hipocresía la del Arte, santísima Mierda. Pero soy un mitómano. Hoy
es Morrison, mañana será Dylan, ayer fue Lou Reed. Mitos, mitos y mitos para
rellenar los huecos que nos faltan. Mitos para señalarlos con el dedo y
recordar que es” Imposible” igualarlos. ” Imposible” me digo “Imposible”.
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