domingo, 8 de diciembre de 2013

Imposible, Jim, Imposible

Ante todas las cosas, por encima de todas las religiones y las patrias; Lo que soy es un mitómano. Venero a los iconos en blanco y negro, tengo  fe ciega en los videntes de la nada, esos  que pueblan mis paredes, esos que mantienen hasta el final el silencio de sus voces en mis auriculares. Ya sabéis; Ellos hasta arriba de heroína, Ellos hasta el culo de “María” o de otra de esas droga con nombre de mujer.

Supongo que será porque en realidad soy muy “de pueblo”. A los de provincias nos gustan las capitales, a los que no tenemos talento nos gusta ver las fotos de Dylan con su pose de estrella. Somos así de mediocres, soy así de mediocre. Kurt Cobain (en blanco y negro) toca su guitarra en mi cuarto y Sabina habla por mí demasiadas veces.

Suena The End, por enésima vez, respiro, escribo, respiro, transcribo.  Huele a lo que huelen los finales, los finales que acarician suavemente los principios de algo mágico. Los principios que ya no cuentan, los principios que se superponen los unos a los otros. La libertad por encima de todo y de todos. The west is the best. Al oeste de mi dudas, al instante mis precipicios. Respiro. Vuelvo a ser yo.

Hoy, me dicen, Jim Morrison cumpliría 70 años. Figura magnética, inspiradora. Mito del rock y la poesía. Icono puesto en paredes y carpetas hasta la saciedad. Alimento y pasto de todo tipo de mentes “outsiders”. Si, lo admito, su mirada todavía  tiene algo de oscuro y de insultante que me hace difícil observarla en esas fotos icónicas demasiado tiempo. Cada acorde es puro Blues, poesía y LSD. Es imposible volver a escuchar nada parecido. “Imposible” me repito “Imposible”.

Pero lo extraño de todo esto, es que yo que soy incapaz de recordar la fecha de cumpleaños de prácticamente nadie y escribo sobre Jim Morrison. Santísima hipocresía la del Arte, santísima Mierda. Pero soy un mitómano. Hoy es Morrison, mañana será Dylan, ayer fue Lou Reed. Mitos, mitos y mitos para rellenar los huecos que nos faltan. Mitos para señalarlos con el dedo y recordar que es” Imposible” igualarlos. ” Imposible” me digo “Imposible”.

Y por mucho que nos extrañe los mitos se caen, se caen por ser mitos, se caen por su propio peso que es el nuestro. Gritamos sus nombres, pusimos el mito en el cielo y su caída nos dolió demasiado. Así de injusto es el mundo que no parará de girar y no parará de escupirnos a la cara que cada día la gente muere y nace. Cada día algún hombre se mirará sin camiseta frente al espejo y se creerá Jim Morrison y lo cierto es que será imposible. “Imposible” aceptémoslo “Imposible”…

No hay comentarios:

Publicar un comentario