sábado, 5 de enero de 2013

Día de reyes

Como tu y yo sabemos hay días de estos malos, que creemos que caemos y no sabemos como ni porque levantarnos.Te escribo esto para que sepas que es mentira. Que tu puedes. Que yo puedo. Que se puede.No hay mañana sin sonrisa, no hay regalo sin espera, no hay amor sin esperanza. El tiempo nos cura, a cambio le regalamos nuestra vida y nos lleva, en un pacto que hace tiempo firmo con otro señor que se llama destino. No sabemos donde vamos a acabar, ni como, ni con quien. Ni para que. Pero lo que está claro es que estamos vivos, o yo al menos tengo esa leve sensación y que podemos contarlo. Podemos contar lo bien o lo mal que nos ha ido y eso es fantástico.

A veces pienso en toda la gente que se ha ido, toda esa gente que ya no está¿ Dónde está? ¿Estará bien? Es que son muchos, allí está el primer hombre de la historia, y la última persona que acaba de morir posiblemente ahora mismo. No se si están todos juntos, o quizás estén divididos en plantas por décadas o algo así. Madre mía ese lugar tiene que ser un jaleo. Las conversaciones que pueden tener Kafka con el Che Guevara, los partidos de fútbol que debe de jugar Antonio Puerta, los besos que debe dar Marilyn Monroe...Debe ser genial si es que es, Debe ser increíble,porque allí seguramente estén todas las respuestas.

Pero una vez un sabio me dijo una cosa, no sabemos que hay detrás chico, pero mientras tanto vivamos esto, porque algún día vamos a ser estrellas y vamos a poder besar a Marilyn Monroe y pasear con Audrey Hepburn y podremos abrazarnos a nuestros abuelos allá arriba, por todo esto porque quizás mientras tanto... podamos abrazar a nuestros padres, sonreír a nuestros amigos y besarnos con la que toque. Mientras tanto, estamos vivos y saber eso, creo que es el mejor regalo de reyes que uno puede tener.

1 comentario: