jueves, 10 de enero de 2013

Autoescuelas


La DGT no nos enseña a ponernos freno
Las chicos ya no vienen de París
y a ellas se les olvida decir te quiero

Se cumplió "El guardián entre el centeno"
Me reinventé en mi cicatriz
Puse en estéreo el grito en el suelo

El mundo se olvidó de girar
las nubes cayeron del cielo
lo tiñeron todo del color del mar

Se paró mi corazón con el cantar
confundí al embrague con el freno
por mirarle el escote a Marimar

Escupí la teoría con mis manos
la práctica se quedo en el altar
con mis taras y los sueños guarros

Sonrojé a los chicos sanos
te escuché casi sin hablar
y sin más me colgué de tus labios

La DGT no enseña a recordar
lo que se pierde en un vaso
y lo que se gana al soñar



"No enseñan
a olvidar las
autoescuelas"
decía el maestro Sabina
(¡...y qué razón tenía!)

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