lunes, 21 de enero de 2013
Cuento de la lluvia
Quizá el cansancio nos impida limpiarnos las gotas de lluvia que caen en nuestras gafas.Nuestras gafas fueron un día manchadas por una mujer que ahora llaman "la lluvia olvidada". Y esa mujer tan llorona es una mujer amargada, un día la lluvia olvidada era una lluvia feliz, que llovía cuando tenían que llover y dejaba actuar al sol,para que saliera en los peores días. Pero algo le pasó, resulta que las nubes empezaron a dejar de hacerle caso y le hacían llorar cuando se supone que no tenía que llorar. Es una mujer bien difícil de comprender, últimamente lleva llorando muy a menudo y yo creo que es porque le damos excusas muy buenas para que lo haga. Sus nubes empiezan a ponerse grises y como sucias, y entonces ella empieza a llorar y a provocar epidemias de tristeza entre la gente.La gente huye del frío y de la lluvia y se refugia en su casas o en sus coches, y solo quedan en este mundo algunas personas muy peculiares que les encanta mojarse bajo la lluvia. Unas son las chicas de las películas, que no existen y que dan los mejores besos bajo la lluvia que un hombre puede imaginar y luego están los niños. Si, los niños. Los niños se enfundan sus botas de goma y saltan entre los charcos, salpican a los adultos que les miran con recelo y no les importa nada más. Disfrutan de la lluvia. Disfrutan de su llanto universal y para ella trágico. Entonces "la lluvia olvidada", cuando ve que la recuerdan llama a su buen amigo, que es un cielo y le seca las lágrimas, después el sol hace el resto. Y el mundo vuelve a girar. Y entonces Quizás el cansancio ya no nos impida nada, porque sabremos que el sol saldrá de un momento a otro y que los niños habrán vuelto a salvarnos de esta locura.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario