miércoles, 6 de agosto de 2014

Prohibido rendirse

Mi madre sigue diciéndome eso de que vaya siempre con la cabeza bien alta. “Tu abuelo iba siempre recto, tú en cambio vas siempre cabizbajo”. Algún día me decidiré a explicarle que elegí recoger las estrellas que hay esparcidas por las aceras, elegí mirar al cielo con lluvia en los ojos y las manos en forma de cuenco por si la esperanza.  

Nadie dijo que esto fuera a ser fácil, pero tampoco nadie nos dijo que el cielo puede encontrarse en cualquier esquina, como si los sueños pudieran doblarse, como si la nada pudiera evitarse y esta vez venciera.

Siento escalofríos, mareos…parece que el mundo puede dar vueltas sin que pulsemos las teclas. 
ALT+CTRL+SUPR. Vamos, reinicia, con eso basta.

Aprendí a gastar tinta y voz sólo por las cosas importantes, a dar un golpe en la mesa cuando me negaron el pan, tres veces, antes del amanecer. A cagarme en Él, en ellos. A Dios,  A Dios preguntadle si es que no os responde suficiente.

Quisiera levantar la cabeza y mirar al mundo con los ojos del Cantábrico y la soledad del que ya lo tiene todo.

¿Sabes qué? Antes eran capaces de bailarlo absolutamente todo. Se bailó a pesar de las bombas,a pesar del miedo. Ahora bailamos con el destino a nuestro pesar.Y ponemos el corazón en Modo Aleatorio solamente para hacer tiempo entre anuncio y anuncio.

¿Sabes? Yo quiero bailarlo todo, vivirlo todo, sentirlo todo; Empaparme de gloria, de barro; empaparme de pureza, de mierda; llenarme de vida y de muerte con la sonrisa del que siempre llega tarde pero llega, con la sangre del que siempre llega mal pero resiste, con la dignidad del que a pesar de todo mantiene la cabeza bien alta.

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