jueves, 17 de julio de 2014

Te quiero, gracias, lo siento

Me brotan primaveras en el pecho solo de recordarte, salen flores de la roca y el mundo se vuelve algodón de azúcar. La justa cantidad de abril, dos cucharadas soperas de mayo, el color vital del sol inesperado en Gijón, la simple complejidad de lo simple.

Te quiero, necesito repetírmelo como quien reza, porque cada mirada parece ya otra forma de decir lo obvio.

Gracias, aún tengo poesía en el pecho, fuimos el jodido estribillo de una canción de Quique González.

Lo siento, te espero como quien espera un tren y se lleva algo mejor que un simple billete de ida y vuelta.

Ayer fuiste una presencia salvavidas, salvamuertes, salvamultas, salvaidiotas y hoy eres hoy. No pienso dejar de mirarte.

Te quiero y me da lo mismo decirlo, has derretido a la piedra y ahora soy nube
Gracias, ahora rozo las estrellas con la nariz con solo ponerme de puntillas.
Lo siento, pero te quiero, no encuentro otra forma de decirlo.

1 comentario:

  1. Ayer fuiste una presencia salvavidas, salvamuertes, salvamultas, salvaidiotas y hoy eres hoy. No pienso dejar de mirarte.

    Pero, pero. PERO ♥

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