Creo que si la felicidad está en alguna parte se consigue restándole importancia a las cosas. Por eso creo que lo más bonito que se puede decir a alguien es: "No eres lo más importante para mi, estás a años luz de serlo, pero aún así voy a quedarme esta noche y vamos a ser infinitos". Y con eso basta. Lo demás son mentiras. Lo demás se lo carga todo. Las promesas y las palabras son más un opio que una certeza. Y es lo que queda cuando no tenemos más que dudas. Y generalmente dudas es lo que más tenemos.Y así nos va. ¿Quien quiere vivir sin dudas? ¿Quien quiere vivir dándole a las cosas más valor del que tienen?
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