sábado, 15 de junio de 2013

Botellas vacías


No importa cómo está la ciudad esta noche
Has dejado un vacío en el vacío, y no volverás para sanarme
Aunque quisieras ser la que me salve
Aunque sé que tu eres experta en arreglar mis desastres
Aunque lo admito todo doliéndome
Sé que no estás en las nubes que me nacen
Ni en las gotas de lluvia que se mueren
Cuando acaba Mayo entre mis sábanas

Da igual, si tu preciosa sonrisa me hace feliz
Estoy roto, y aún no hay remedio para mi quema
A este perro callejero se le acaban los motivos
Y eso que podría tenerlos, sin inventarlos en demasía
Y eso que los adioses podrían ser bienvenidas
Y mis brazos dejaron de quererte en aquella oscura avenida
Da lo mismo porque llenaste mis silencios de domingos por la tarde
Sin un Sábado, que se te escapase entre los dedos
Y da igual, da lo mismo, si somos observados por el Gran Hermano
Orwell no quiso amores imposibles pero creó mundos
Como los que creas cuando me acaricias

Quizás me bastaría con saber, si tú te llevas algo de esto
Si somos algo más que la complicidad de una cerveza con tus labios
Me bastaría con saber que existes, si al menos para ti ha sido bueno
Aunque me quede con mis deudas insalvables con las autopistas
Llenas de desengaño e insatisfacción, desgarrando mi espalda
Arañando sueños, si es que queda alguno esta noche
Para dormir aunque me faltes, para morir aunque me nazcas
Para seguir cuando te canses

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