sábado, 4 de octubre de 2014

Nunca (a veces) es mentira

Nunca se nos dieron bien las noches especiales

Me lío con la sintaxis, el sujeto podría ser cualquiera pero el predicado no cambia, te ha tocado a ti, me ha tocado a mí, casi consiguen pararnos.

Nunca me gustaron las despedidas a medias

Soy un poste de lujo en los tanatorios, me sustento y sustento las cicatrices, me manejo bien, es una invisibilidad entrenada con los años.

Nunca me importó ser un cero a la izquierda

Me quedo con tu carretera y tu siempre cantar al mar en pleno Páramo cuando todos callaban, nadie se muere de pie pero vivir cantando es un regalo.

Nunca se nos dieron bien las cuatro paredes

Solo aprendimos las normas del asfalto y nos basta, estarás allá arriba On the road, charlando con Sartre o Abuelo corroborando que vamos a salvarnos.

Nunca se nos dio bien adaptarnos a la nada

Supimos de sobra que cualquier capital puede ser un café de provincias y que París es solo es la consecuencia de tocar el cielo con las manos.

Nunca se nos dio bien eso de rendirnos

Se trata de trazar los mapas caminando; el olvido nunca fue cuestión de geografía, 
Llegaré te lo prometo,
Volveremos a encontrarnos.



No hay comentarios:

Publicar un comentario