miércoles, 16 de abril de 2014

Quererse en prim(av)era

Es verdad: Los sueños rara vez dan de comer pero dan de vivir y hasta de beber si los escribes bonito

No sé como contaros que pasaba por su barrio con la camiseta de Boca con la estúpida intención de robarle otro beso a La argentina

Pero yo qué iba a decirle a ella si paso por su portal como el que mendiga los sueños a medias; Como el que a pesar del sol lleva paraguas y hasta pararrayos por si las tormentas

Recuerdo su olor como a nostalgia y su pelo como a mate amargo recién cortado;
 No había lógica en las paredes de sus piernas pero su pecho rezaba un grafiti al estilo Fuerte Apache: TE QUIERO LIBRE

La doce gritaba su nombre y su Boca susurraba el mío,

¿Qué más podía pedirle?

No sería yo quien le hablase de querernos cuando solo nos amábamos a gritos en silencio

Su portal aún se acuerda de nuestros gemidos y su cuello Dulce de leche

Al final se trató de quererse en prim(av)era persona: (Yo quiero)

Yo aspiraba como mucho a querer en Segunda: ( [me] quieres)

Y bajar a Segunda
Y estar en Segunda toda la vida
Y bajar a Segunda B
Y ser amantes de Serie B

(No ganaría ningún título pero alzaría copas de whiskey cuando le arrancase las dudas en el descuento)

Pero  querer en singular no sirve de nada, la primavera se escribe con plurales y la poesía es la acción de dos sujetos

Una pena que desde que se fue la mina, yo ya no sepa lo que quiero

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