Me sé de memoria todos los tonos de la música de tu piel:
Tu piel a treinta y cinco grados
Tu piel a
menos cinco grados
Tu piel a las nueve y a las doce menos cinco
Tu piel que yo no estudio pero me sé de
memoria
Tu piel memorizada sabe
a verano,
a sal,
a lágrima,
a algún mar,
a alguna playa,
a algún paraíso
a verano,
a sal,
a lágrima,
a algún mar,
a alguna playa,
a algún paraíso
que imaginamos juntos
y que fue todo
y que fue todo
Me sé de memoria los gestos, las lluvias
y los nubarrones de tus labios
y yo aún así espero cada tarde en la misma arena
sin paraguas ni nada que me aleje o me acerque a
ellos
Recuerdo la forma de ausencia que tienen tus mejillas;
Fruto de algún sueño;Carentes de de olvido y de esperanza
Admito quitándome ante ti el sombrero
-el sombrero ese que nunca me pongo-
que me invento recuerdos a tu lado
y me dejo llevar por tus andares
que ya no caminan conmigo
y me quitan de golpe el sombrero
-Ese que nunca me pongo-
Pero a veces se me olvidan esos ojos
porque cuando dejas de ser completamente tú
los confundo con cualquiera
y es entonces cuando el mundo
no me parece ya un lugar
que merezca la pena ser recordado
que merezca la pena ser recordado
No hay comentarios:
Publicar un comentario