Miro por mi ventana
y veo lo mismo que veo en mi espejo:
Lluvia
Y la historia de un eterno derribo
que no teme saltar sobre sus charcos
Miro mi espejo
y veo lo mismo que veo en el suelo
un libro abierto;
Reviso cada una de mis putas redes sociales
buscando una sola señal
que de tregua a las tormentas
del desastre
Pero los silencios están lejos de calmarme
y lo admito cada vez que digo “Me gusta” en tu foto
es porque “Me gusta(s)” demasiado
Y ahora me masturbo por no echarme a llorar,
ahora no queda más
que un tipo ridículo
y una imagen que ha perdido toda su belleza
En resumen la palabra FE y la palabra TÚ
tienen dos letras,
no puede ser mera coincidencia
que en un par de meses haya perdido las dos
Miro de nuevo en mi espejo;
ojos tristes, escamas
de reptil irritado
y una barba que hace semanas
dejó de tener intenciones
Miro otra vez por mi ventana
y sigue lloviendo
pero los niños ya no saltan por los charcos,
y las calles están solas y húmedas
como las chicas que más me gustan
Pero ya ves,
esto no ha dejado
nunca de ser ridículo,
ni guarro, ni real,
por eso duele
Esta es la historia de mis escombros
y de verdad que no soy ningún libro abierto
pero si al final me lees, acuérdate:
Abierto por derribo
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