Acabo de presenciar el beso más bonito que he visto en
muchos años. Me asomaba a la ventana, quizás atraído por un rayito de sol muy
atractivo y miré hacia la calle rutinariamente. Entonces les vi, una pareja se
besaba de forma muy graciosa. Nada tenía que ver con las películas. Se cogieron
como en un intento de parecer señoriales y se besaron con cariño, después se
apartaron y se empezaron a reír a carcajadas. Al momento se miraron por unos
segundos, esos segundos mágicos que separan la realidad de los sueños, y en ese
momento entonces se besaron de nuevo, esta vez en serio(o eso creían ellos). Fue
un beso tan coordinado y tan simple que cuando se apartaron parecían
francamente felices.
Los dos caminaban juntos y hablaban. Ella sonreía, él suspiraba y simplemente pasaeaban agarrados de la mano, sin hacer ademán alguno de soltarse. Ninguno era especialmente guapo, ambos eran morenos y delgados, vestían como viste la gente simple, sin aparejos. Y así sin maquillajes caminaban enamorados, sonrientes y sin más. Así nació y murió el beso más bonito de la historia, sin fotografías, sin maquillajes.
Creo que yo fuí de los pocos en presenciar la escena o al menos seguro que de los pocos dispuesto a contároslo. Por eso hoy escribo esto para que nunca olvidemos que los momentos más bonitos, no están televisados ni los interpretan los actores de Hollywood. Los momentos más bonitos suceden a nuestro lado, en nuestros barrios, en nuestras familias…Por ello solo es posible una sonrisa, sabiendo que hay un mundo entero que nos espera, un mundo entero para comernos continente por continente y para que tú siempre seas mi única bandera.
Los dos caminaban juntos y hablaban. Ella sonreía, él suspiraba y simplemente pasaeaban agarrados de la mano, sin hacer ademán alguno de soltarse. Ninguno era especialmente guapo, ambos eran morenos y delgados, vestían como viste la gente simple, sin aparejos. Y así sin maquillajes caminaban enamorados, sonrientes y sin más. Así nació y murió el beso más bonito de la historia, sin fotografías, sin maquillajes.
Creo que yo fuí de los pocos en presenciar la escena o al menos seguro que de los pocos dispuesto a contároslo. Por eso hoy escribo esto para que nunca olvidemos que los momentos más bonitos, no están televisados ni los interpretan los actores de Hollywood. Los momentos más bonitos suceden a nuestro lado, en nuestros barrios, en nuestras familias…Por ello solo es posible una sonrisa, sabiendo que hay un mundo entero que nos espera, un mundo entero para comernos continente por continente y para que tú siempre seas mi única bandera.
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