Mírame a los ojos;
tienen el color de la
sangre
mírame las manos;
sus palmas llevan emes
por bandera
He llorado dejando
atrás miles de versos inacabados
he reído a pesar del
veneno que dejaron en mi cuello
Pero no soy más que
un impostor,
solo soy un indígena
de ciudad,
un hombre del asfalto
Como de lo que
cultivo: Ayeres
muero de lo que no
tengo: Mañanas
rezo como vivo: A
hostias conmigo mismo
No esperes que no
resista,
no esperes ahora que
me rinda,
me crié entre los
escombros
y la heroína
durmiendo en mi portal
Este mendigo manda en
su hambre,
si has venido a dar
lecciones mejor cállate
aquí gobierna el
desastre
nuestros teatros los barrios
y nuestras pieles
asfalto
Mírame a los ojos
ahora que sabes
porque lloran
mírame las manos
ahora que sabes
que llevan la muerte
escrita
y quédate conmigo
si quieres ser parte
No hay comentarios:
Publicar un comentario